preocupacionesSe que no descubro nada nuevo si digo que todas las personas nos preocupamos, resulta obvio. Lo que quizás no tengamos tan presente es que preocuparse forma parte de la búsqueda de soluciones a los problemas.


Una de las motivaciones de todo ser vivo es eliminar o minimizar todas aquellas circunstancias que le suponen un malestar.


Pongamos un ejemplo

Iimaginemos que nunca hubieras visto el fuego y que un día te encuentras una hoguera que te llama tanto la atención que te acercas a ella para tocarla... como resultado te quemas una mano. Es seguro que la próxima vez que veas una llama te quedarás a una distancia prudencial. Es decir, eliminas o minimizas el riesgo de volver a sufrir una quemadura.

Si seguimos la motivación de eliminar lo que nos supone malestar, y las preocupaciones sabemos que pueden llegar a generarnos mucho malestar, ¿porqué seguimos preocupándonos? ¿preocuparse es nuestra forma de ser? Si las preocupaciones sigan apareciendo aun yendo en contra de esta motivación ¿Que mecanismos de mantenimiento se ponen en juego para esto?


Mecanismos de mantenimiento que propician las preocupaciones


1. Necesidad de control.

Las personas que se preocupan demasiado perciben que preocuparse les da más control sobre el problema. Sabemos que preocuparse forma parte del proceso de resolución de problemas porque es el primer acercamiento para la búsqueda de soluciones, de tal modo que este proceso crea la falsa creencia de que si pienso mucho en los problemas la solución aparecerá por si sola.

Seguro que te has encontrado en la situación de estar con una preocupación muy grande sobre un tema, has pasado muchos días dándole vueltas y cuando menos te lo esperabas ha aparecido la solución más eficaz para resolverlo. Esto en muchas ocasiones crea la falsa expectativa de que si doy muchas vueltas al problema en una de estas vueltas aparecerá la solución.

2. Preocupación como "talismán".

Las personas que se preocupan mucho asocian sus preocupaciones a un resultado no catastrófico.

Pongamos el caso de una persona que está muy preocupada por que tiene que coger un avión, se preocupa porque el avión tenga problemas técnicos y que pueda tener un accidente, esto le preocupa de tal manera que durante el viaje no puede dejar de pensar en ello. Llega a su destino y el avión aterriza sin ningún problema. Por "aprendizaje por asociación" esta persona puede llegar a la conclusión de que si se preocupa mucho entonces no ocurren las consecuencias catastróficas que anticipa. Lo que le llevará a preocuparse más aún la próxima vez que tenga que subir a un avión.

3. Estilo de personalidad.

Muchas personas que se preocupan mucho, tienden a pensar que preocuparse forma parte de su personalidad y que es algo natural en ellas y que si se despreocuparan se verían a si mismas como malas personas.  Aquí se produce una confusión entre responsabilidad y preocupación. No es más responsable el que más se preocupa ni un irresponsable el que no lo hace constantemente.


4. La preocupación como agenda.

Las personas que se preocupan demasiado no puede dejar de preocuparse porque tiene la percepción de que si no tiene el problema presente en la cabeza se les va a "olvidar" y eso traerá unas consecuencias catastróficas.

Ejemplo: aquellas personas que cuando tienen que hacer algo, el día anterior no pueden dormir bien por miedo a que se "queden dormidos".

5. La preocupación como detector de problemas futuros.

Las personas que se preocupan demasiado tienen la percepción de que preocupándose pueden detectar problemas mínimos e impiden que se hagan mayores.

Por ejemplo, las personas que se preocupan mucho por su salud, están pendientes de percibir las “primeras señales” de enfermedad y que si se preocupan menos por esas señales se les puede pasar por alto las manifestaciones que muestran los primeros síntomas de enfermedad y que cuando se den cuenta ya será tarde para tratarse.

6. La preocupación como protector de emociones negativas.

La preocupación puede "ayudar" a las personas que se preocupan demasiado a reducir futuros sentimientos de culpa, vergüenza  o tristeza si finalmente se produce una consecuencia catastrófica derivada del problema.

Imagínate que un familiar te cuenta que es posible que pierda su trabajo, en realidad tu poco puedes hacer para ayudarle a que no lo pierda y lo que puedes hacer por él es preocuparte. Así de esta manera, preocupándote y dándole vueltas a su problema has hecho "todo lo que estaba en tu mano" por él si finalmente pierde su empleo.

Cuando estos mecanismos se activan aparecen de forma recurrente la preocupación, lo que nos lleva aun estado angustia y ansiedad.

A veces no somos conscientes de los mecanismos que nos activan, date un tiempo para pensarlo y comparte con nosotros.