¿Alguna vez te has sentido incómodo o ansioso en situaciones sociales, como hablar en público o conocer a nuevas personas? Si es así, es posible que hayas experimentado algún grado de ansiedad social. Pero para algunas personas, la ansiedad social puede ser más que solo sentirse nervioso. Puede interferir significativamente en su vida diaria y hacer que eviten situaciones sociales por completo.

Pongamos el caso de Luis. Luis ha estado lidiando con fobia social durante años. A pesar de su deseo de hacer amigos y conectarse con los demás, siempre ha sentido una fuerte incomodidad y nerviosismo en situaciones sociales. Incluso en reuniones familiares o con amigos cercanos, se siente paralizado por la ansiedad. Esto ha llevado a Luis a evitar muchas situaciones sociales y a sentirse aislado y solo.

Qué es la ansiedad social

La ansiedad social es un trastorno psicológico común que afecta a millones de personas en todo el mundo. Pero, ¿qué es exactamente la ansiedad social? En resumen, se trata de una fuerte ansiedad o miedo que una persona siente en situaciones sociales. Estas situaciones pueden incluir hablar en público, conocer gente nueva, asistir a eventos sociales, y más.

Te voy a dar algunas estadísticas sobre la fobia social en España y en el mundo:

  • En España, se estima que alrededor del 13% de la población sufre de fobia social en algún momento de sus vidas (según datos de la Sociedad Española de Psiquiatría).
  • A nivel mundial, se estima que la prevalencia de la fobia social oscila entre el 7% y el 13% de la población general.
  • La fobia social es más común en mujeres que en hombres, con una proporción de aproximadamente 2:1.
  • La edad de inicio de la fobia social varía, pero suele manifestarse en la adolescencia o en la edad adulta temprana.
  • Los factores genéticos, biológicos y ambientales pueden influir en el desarrollo de la fobia social.
  • La fobia social puede tener un impacto significativo en la vida de una persona, incluyendo la interferencia en las relaciones interpersonales, el rendimiento académico o laboral y la calidad de vida en general.
  • A pesar de la seriedad del trastorno, muchas personas con fobia social no reciben tratamiento debido a la falta de conciencia sobre el trastorno y el estigma asociado a buscar ayuda para problemas de salud mental.

No debemos confundir la fobia social con la timidez

Digamos que la timidez es una característica de personalidad, mientras que la fobia social es un trastorno psicológico. Además, la timidez generalmente no afecta el desempeño laboral o académico de una persona, mientras que la fobia social puede ser muy incapacitante.

La clave para distinguir entre la timidez y la fobia social es la intensidad de la ansiedad y el impacto que tiene en la vida de una persona. Si alguien se siente simplemente un poco incómodo o nervioso en situaciones sociales, probablemente es simplemente tímido. Sin embargo, si esa ansiedad es extrema y se interpone en la capacidad de alguien para interactuar con los demás y realizar tareas cotidianas, puede ser indicativo de fobia social.

Volviendo a la fobia social vamos a ver como puede manifestarse, algunos de los síntomas más comunes incluyen:

  1. Miedo o ansiedad intensa en situaciones sociales o de actuación. Por ejemplo, temor a hablar en público, asistir a una fiesta o reunión social, comer o beber en presencia de otros, entre otras.
  2. Sensación de vergüenza, humillación o autocrítica intensa en situaciones sociales.
  3. Evitación de situaciones sociales o de actuación, o malestar significativo durante la misma.
  4. Preocupación excesiva o anticipación de situaciones sociales o de actuación, incluso semanas o meses antes.
  5. Síntomas físicos como sudoración excesiva, palpitaciones, temblores, rubor facial, náuseas o diarrea.
  6. Dificultad para establecer relaciones interpersonales significativas.
  7. Bajo rendimiento académico o laboral.

Es importante destacar que la intensidad y la duración de estos síntomas varían de una persona a otra.

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Causas de la ansiedad social.

Ahora hablemos un poco sobre las posibles causas de la ansiedad social. Es importante tener en cuenta que no hay una única causa, sino que se trata de un problema complejo que puede tener múltiples factores.

En primer lugar, se cree que la genética puede tener un papel importante. Es decir, que si alguien tiene antecedentes familiares de ansiedad social, es más probable que él o ella también la padezca.

Además, algunos estudios sugieren que los desequilibrios químicos en el cerebro, específicamente en los niveles de serotonina y dopamina, también pueden estar relacionados con la ansiedad social.

Por otro lado, la personalidad también puede influir. Las personas más introvertidas o sensibles pueden tener más probabilidades de sufrir ansiedad social, especialmente si también tienen una baja autoestima o han tenido experiencias traumáticas en el pasado.
Por último, también se ha relacionado la ansiedad social con factores ambientales y culturales, como el estilo de crianza o la presión social para adaptarse a ciertas normas de comportamiento.

¿Qué opciones de tratamiento están disponibles para la ansiedad social?

Existen varias opciones de tratamiento que pueden ayudar a las personas a superar sus miedos y mejorar su calidad de vida.

Una de las opciones de tratamiento más comunes es la terapia cognitivo-conductual (TCC). Esta terapia se centra en identificar y cambiar los patrones de pensamiento negativos y las conductas inadaptadas que contribuyen a la ansiedad social. También se puede trabajar en la adquisición de habilidades sociales y de comunicación efectiva para aumentar la confianza interpersonal.

Otra opción de tratamiento es la medicación. En algunos casos, los medicamentos como los antidepresivos o los ansiolíticos pueden ser útiles para reducir los síntomas de ansiedad y facilitar el proceso de terapia.

Además de estas opciones de tratamiento, existen algunas prácticas que pueden ayudar a reducir la ansiedad social, como la meditación, la relajación y la práctica de actividades que generen bienestar emocional y físico.

Es importante recordar que el tratamiento de la ansiedad social es un proceso individualizado, y que lo que funciona para una persona puede no funcionar para otra. Es importante buscar ayuda profesional para encontrar la opción de tratamiento que mejor se adapte a las necesidades individuales.

¿Cómo tratamos la ansiedad social en PsicoGlobal?


En psicoGlobal, centramos el tratamiento en la terapia cognitivo-conductual, ya que es uno de los tratamientos más efectivos para la ansiedad social. Esta terapia se enfoca en cambiar los patrones de pensamiento y comportamiento que contribuyen a la ansiedad social.

En primer lugar, el psicólogo trabajará con el paciente para identificar los pensamientos negativos y las creencias erróneas que pueden estar alimentando la ansiedad social. Luego, el terapeuta ayudará al paciente a reemplazar estos pensamientos negativos con pensamientos más realistas y positivos.

Además, el terapeuta puede trabajar con el paciente para mejorar sus habilidades sociales y reducir la evitación de situaciones sociales. Esto se logra a través de la exposición gradual a situaciones sociales, así como mediante la enseñanza de habilidades sociales efectivas, como la comunicación asertiva y la resolución de conflictos.

En resumen, la terapia cognitivo-conductual es un enfoque muy efectivo para tratar la ansiedad social al ayudar al paciente a identificar y cambiar sus patrones de pensamiento y comportamiento negativos y a desarrollar habilidades sociales efectivas.

Si tu fobia social no te permite tener relaciones satisfactorias y el bloqueo y el nerviosismo son los protagonistas de tu vida social, nuestra terapia puede ayudarte.

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