Morderse las uñas: onicofagia

La onicofagia es como técnicamente se denomina al hábito de morderse las uñas. Se da mayormente en niños y adolescentes, y también, aunque en menor porcentaje, en adultos.

El origen de este hábito es de carácter nervioso o ansioso y suele utilizarse como recurso para rebajar el nivel de ansiedad o ante la inseguridad, la angustia y la insatisfacción personal.

Las personas que tienen este hábito lo realizan de forma compulsiva y normalmente no pueden controlarlo. Tiende a automatizarse, lo cual agrava el problema y dificulta su eliminación.

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Onicofagia

Consecuencias de morderse las uñas

Popularmente la onicofagia se percibe como un mal hábito o una manía a corregir, pero poca gente conoce las consecuencias negativas que acarrea para la salud, tanto a nivel físico como psicológico.

Uñas

El crecimiento de las uñas se modifica al alterarse el lecho ungueal, la carne de debajo, se producen heridas en toda la uña, llegando a afectar no sólo la parte externa, sino también el surco ungueal y la cutícula. La rotura de las uñas mediante el mordisqueo constante, las va rompiendo de forma no homogénea, deformando su crecimiento En casos más agresivos, las hemorragias subungueales que se producen pueden llevar a la pérdida total de la uña. Todo este proceso conlleva infecciones, tanto de tipo bacteriano como vírico.

Dientes

Los dientes sufren un desgaste notable, mayormente en incisivos superiores e inferiores. Se desgasta el esmalte, los dientes se recortan y se agolpan, lo cual requerirá de un tratamiento de ortodoncia correctiva.

Mandíbula

Para morderse las uñas en todo su perímetro, la mandíbula adopta posturas forzadas que afectan a su articulación, produciendo ruidos y dolor al morder.

Encías

Las encías se ven agredidas por las uñas mordisqueadas, produciéndose lesiones que se terminan infectando (gingivitis).

Infecciones

Este hábito favorece el desarrollo de todo tipo de infecciones, ya sean en la uña como en labios, encías y el aparato intestinal. Estas se producen por desarrollo propio, al generarse heridas como por transmisión de unas zonas a otras.

Consecuencias psicológicas y sociales

Se generan sentimientos de culpa al verse la persona incapaz de controlar el impulso de morderse, reducción de autoestima y vergüenza por el estado de las manos, favoreciendo conductas de evitación social.

Socialmente la persona con onicofagia tiende a avergonzarse de sus propias manos, al tener las uñas deterioradas e incluso infectadas. Por tanto, desarrollará conductas de evitación ante actividades que requieran de una exposición abierta de sus manos.

Causas de morderse las uñas

La onicofagia puede ser causada por múltiples motivos:

Tratamiento para la onicofagia

Aunque parezca obvio, lo primero es que la persona afectada tenga una verdadera disposición favorable a abandonar esta práctica.

El tratamiento posibilitará conocer las causas subyacentes que llevan a morderse las uñas, actuando sobre ellas mediante la terapia. Se implementarán diversas estrategias directas para la corrección conductual y otras dirigidas a interactuar sobre las posibles causas.

Identificar las causas que mantienen el hábito.

Aplicar corrección conductual para romper el automatismo.

Intervenir sobre la ansiedad, el estrés o la inseguridad asociados.

Valorar asistencia odontológica en casos con afección física importante.

Si te encuentras en esta situación y no puedes controlar este hábito, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.