Terapia para la bulimia
La bulimia o bulimia nerviosa es un trastorno de la alimentación en el que la persona tiene episodios regulares en los que come una gran cantidad de comida, es decir, atracones.
Los atracones van seguidos de conductas compensatorias como la inducción del vómito o el uso de laxantes en un intento de evitar engordar.
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Si en tu patrón de alimentación hay una combinación de atracones y luego los compensas con vómitos o laxantes para evitar engordar... entonces es posible que estés padeciendo bulimia.
Qué es la bulimia
Una de las características esenciales de la bulimia es la ingesta de una gran cantidad de comida en un corto periodo de tiempo. Durante los atracones la persona tiene la sensación de perder el control sobre su conducta de ingesta, pudiendo vivirlo como una desconexión de la realidad o como un trance.
La ingesta compulsiva produce sentimientos de culpa, vergüenza y un intenso miedo a ganar peso. Para evitar esta ganancia de peso la persona pone en marcha medidas compensatorias.
Las más habituales son la provocación del vómito, el uso excesivo de laxantes y diuréticos, el ayuno o el ejercicio físico intenso. Otros métodos son los baños calientes para perder líquido corporal, restringir la ingesta de líquidos, tomar pastillas para adelgazar o fumar para saciar el apetito.
Bulimia de tipo purgativo: las conductas compensatorias van dirigidas a la eliminación rápida del alimento, principalmente mediante laxantes o vómito inducido.
Bulimia de tipo no purgativo: las conductas compensatorias son el ejercicio físico o el ayuno. Suelen ser menos eficaces y en muchos casos complementan al tipo purgativo.
Síntomas de la bulimia
- Ingesta de cantidades de comida en periodos cortos de tiempo, generalmente a escondidas.
- Obsesión y miedo a la comida.
- Miedo intenso a ganar peso.
- Importancia exagerada de la imagen física en el autoconcepto y la valoración personal.
- Pensamientos intrusivos sobre la comida y sus aspectos relacionados.
- Incapacidad para controlar el deseo de ingesta.
- Pérdida de control sobre la propia conducta de alimentación.
- Puesta en marcha de conductas compensatorias para evitar engordar después de los atracones.
- Sentimientos de vergüenza, culpa, frustración o incapacidad respecto a la conducta alimentaria.
Causas de la bulimia
Se desconocen las causas exactas por las que una persona puede desarrollar bulimia. Entre los factores que pueden estar involucrados encontramos:
Causas psicológicas
Eventos estresantes como rupturas de pareja, problemas familiares o pérdida del trabajo pueden actuar como detonantes. También se ha relacionado con ansiedad, depresión, trastornos de personalidad y baja autoestima.
Causas familiares
Las personas con familiares que padecen o han padecido un trastorno de la alimentación presentan mayor probabilidad de desarrollar bulimia.
Causas sociales
La presión social y los cánones de belleza pueden hacer que algunas personas se preocupen excesivamente por su aspecto físico.
Dietas de adelgazamiento
Las dietas muy restrictivas pueden desencadenar episodios de atracones y compensaciones, instaurando el patrón de ingesta propio de la bulimia.
Consecuencias de la bulimia
La bulimia desencadena una serie de consecuencias tanto a nivel físico como psicológico. Desde el punto de vista físico, puede producir problemas digestivos, rotura del esófago, aumento de caries y enfermedad dental.
Otras consecuencias físicas son las alteraciones menstruales, debilidad en las piernas, arritmias cardíacas, mareos, dolores de cabeza, piel seca y disfonía.
Desde el punto de vista psicológico y emocional pueden aparecer aislamiento social, pérdida de autoestima, ansiedad, depresión y abandono de las actividades diarias por la obsesión con la conducta alimentaria.
Tratamiento de la bulimia
En PsicoGlobal orientamos la terapia a la consecución de diferentes objetivos a través de la terapia cognitivo-conductual:
Psicoeducación: para que la persona conozca en qué consiste el trastorno y cuáles son los factores que lo mantienen en su caso concreto.
Control de las conductas de compensación: modificamos y eliminamos las conductas que se ponen en marcha para controlar el peso.
Gestión de pensamientos disfuncionales: corregimos pensamientos erróneos sobre la comida, la imagen personal y otras creencias desajustadas.
Modificación de conductas asociadas a la alimentación: instauramos conductas adaptativas para establecer una relación saludable con la comida.
La terapia también tiene como objetivos el desarrollo de habilidades sociales, el fortalecimiento de la autoestima y la resolución de problemas cotidianos.
Todas estas estrategias están apoyadas por materiales y documentos de ayuda para un óptimo desarrollo de la terapia.
Solicita al psicólogo una primera sesión de consulta en la que estudiaremos en profundidad la situación que atraviesas y diseñaremos la terapia más indicada para ti.