El Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es un trastorno de ansiedad que se caracteriza por pensamientos, imágenes o impulsos perturbadores que aparecen de forma recurrente y no desaparecen por muchos esfuerzos activos que se hagan para ello.
Estos pensamientos, imágenes o impulsos conforman el espectro de obsesiones de la persona y vienen acompañados de ansiedad, miedo, disgusto y se viven como exagerados o sin sentido y en muchas ocasiones como repugnantes. Estas ideas tienen mucha fuerza, por lo que hacen dudar a la persona respecto a sí misma y a su capacidad de control.
Si te asaltan pensamientos intrusivos que te generan tensión, miedo, aprensión y preocupación, y realizas conductas que te ayudan a reducir la ansiedad de estos pensamientos... es posible que estés padeciendo un trastorno obsesivo compulsivo.
La persona, para reducir la ansiedad que le producen sus obsesiones, desarrolla conductas repetitivas y estereotipadas que no tienen ningún fin en sí mismas y que no siempre están relacionadas con la obsesión. Estos rituales conductuales reducen la ansiedad de forma inmediata, pero a muy corto plazo las obsesiones vuelven a aparecer, por lo que todo el ritual se inicia y se hace más complejo añadiendo nuevas conductas al mismo.
Entre los tipos más comunes de TOC se encuentran:
Son personas cuya obsesión está relacionada con la contaminación y el contagio. Entre sus conductas rituales se encuentran el uso de guantes, la limpieza exhaustiva, ducharse y lavarse las manos continuamente, etc.
Personas cuya obsesión se relaciona con la ocurrencia de catástrofes, por lo que comprueban las llaves del gas, el agua, las cerraduras o los aparatos electrónicos una y otra vez.
La obsesión está relacionada con la pérdida de control y de orden, por lo que el ritual se centra en colocar las cosas de una manera determinada siguiendo unas pautas rígidas.
Personas que acumulan objetos de todo tipo de los cuales no pueden desprenderse por miedo a que sean necesitados posteriormente.
Personas que neutralizan sus pensamientos obsesivos con otros pensamientos, sin desarrollar un ritual conductual observable.
Personas que experimentan obsesiones pero no han desarrollado ningún tipo de ritual para neutralizar la ansiedad asociada.
La obsesión se relaciona con actos sexuales que la persona considera repugnantes o prohibidos, como la pedofilia o el incesto. El ritual suele estar relacionado con la evitación de situaciones, como estar a solas con menores.
La obsesión está relacionada con la posibilidad de hacer daño a otros o a uno mismo. El ritual suele consistir en evitar situaciones como cocinar para no tener contacto con cuchillos o estar en los andenes del metro.
La terapia que desde PsicoGlobal se desarrolla en este trastorno se basa en técnicas cognitivo-conductuales:
Entrenamiento en relajación: por medio de esta estrategia se consigue controlar la ansiedad asociada a la situación.
Técnicas cognitivas: para la reestructuración de creencias distorsionadas y pensamientos automáticos que mantienen el proceso.
Exposición con prevención de respuesta: la persona se expone de forma deliberada, controlada y gradual a las situaciones ansiógenas evitando realizar el ritual tranquilizador, a fin de extinguir de manera natural la ansiedad asociada.
Gestión de las dudas paralizantes que se manifiestan en el curso de este trastorno.
Gestión emocional: para neutralizar las emociones que acompañan a la obsesión, como la culpa, el miedo y la tristeza.
Todas estas estrategias están apoyadas por materiales y documentos de ayuda para un óptimo desarrollo de la terapia.
Solicita al psicólogo una primera sesión de consulta en la que estudiaremos en profundidad la situación que atraviesas y diseñaremos la terapia más indicada para ti.