Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT): qué es y cómo funciona

La Terapia de Aceptación y Compromiso, conocida como ACT por sus siglas en inglés, es una terapia conductual contextual que busca desarrollar flexibilidad psicológica.

Su objetivo es ayudar a las personas a relacionarse de forma más abierta con pensamientos, emociones y sensaciones difíciles, mantener el contacto con el presente y actuar de acuerdo con aquello que consideran importante.

Fue desarrollada principalmente por Steven C. Hayes, Kelly G. Wilson y Kirk D. Strosahl, y suele incluirse entre las terapias de tercera generación.

Persona conectando con una vida valiosa mediante terapia ACT

¿Qué es la Terapia de Aceptación y Compromiso?

ACT parte de que el malestar forma parte de la experiencia humana. Sentir ansiedad, tristeza, miedo, rabia o vergüenza no constituye por sí mismo un problema psicológico.

Las dificultades pueden aumentar cuando una persona organiza su vida alrededor de evitar esas experiencias. La lucha constante por eliminar pensamientos o emociones puede consumir recursos, reducir actividades y alejarla de relaciones, objetivos y áreas importantes.

ACT no propone disfrutar del malestar ni permanecer en situaciones perjudiciales. Enseña a distinguir qué puede cambiarse, qué experiencias internas conviene dejar de combatir y qué acciones permiten avanzar hacia una vida significativa.

¿Qué es la flexibilidad psicológica?

Es la capacidad de mantener un contacto consciente con el momento presente y adaptar la conducta a las circunstancias, actuando de acuerdo con los valores elegidos.

Una persona psicológicamente flexible puede reconocer un pensamiento difícil sin obedecerlo automáticamente, permitir una emoción incómoda y elegir una respuesta útil para la situación.

¿Es lo mismo aceptación que resignación?

No. La aceptación consiste en permitir que una experiencia interna esté presente sin invertir toda la energía en eliminarla. La resignación implica renunciar a actuar o asumir que nada puede cambiar.

ACT combina aceptación y compromiso con la acción. Si una situación es modificable, se trabaja para cambiarla; si una emoción no puede desaparecer a voluntad, se aprende a actuar sin quedar paralizado por ella.

¿Cómo funciona la Terapia de Aceptación y Compromiso?

El proceso comienza analizando qué hace la persona cuando aparece el malestar, qué intentos de control utiliza y cuáles son sus consecuencias. Después se definen áreas vitales importantes y se entrenan respuestas más flexibles mediante conversación, ejercicios experienciales, metáforas, prácticas de atención y tareas entre sesiones.

1

Comprender el patrón

Se identifican situaciones, pensamientos, emociones y conductas de evitación que reducen el malestar a corto plazo, pero limitan la vida a largo plazo.

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Entrenar flexibilidad

Se practican aceptación, defusión, atención al presente y una perspectiva más amplia sobre la propia experiencia.

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Actuar desde los valores

Los valores se convierten en objetivos y pasos concretos que pueden realizarse incluso cuando aparecen miedo, duda o incomodidad.

Fobial social ante reuniones

Ejemplo práctico de ACT

Una persona con ansiedad social puede pensar: “Si hablo, voy a hacer el ridículo”. Para evitar la ansiedad, rechaza reuniones, no participa en conversaciones y deja de conocer gente.

ACT no necesita demostrar que el pensamiento es completamente falso. Puede ayudarle a reconocer “estoy teniendo el pensamiento de que haré el ridículo”, permitir la ansiedad y realizar un paso pequeño relacionado con su valor de conexión, como iniciar una conversación breve.

La finalidad no es forzar una emoción positiva, sino reducir el control que el miedo ejerce sobre su conducta.

Los seis procesos de la Terapia de Aceptación y Compromiso

ACT organiza el desarrollo de la flexibilidad psicológica en seis procesos relacionados entre sí. No son fases rígidas ni una lista que deba seguirse siempre en el mismo orden.

01

Aceptación

Aprender a abrir espacio a emociones, pensamientos, recuerdos o sensaciones difíciles sin intentar evitarlos o controlarlos de forma rígida.

02

Defusión cognitiva

Observar los pensamientos como acontecimientos mentales, en lugar de tratarlos automáticamente como verdades, órdenes o descripciones exactas de la realidad.

03

Contacto con el presente

Dirigir la atención de forma flexible hacia lo que está ocurriendo aquí y ahora, en vez de permanecer atrapado en el pasado, el futuro o escenarios hipotéticos.

04

Yo como contexto

Desarrollar una perspectiva desde la que es posible observar pensamientos y emociones sin reducir la propia identidad a su contenido.

05

Valores personales

Clarificar qué cualidades y direcciones vitales son importantes en áreas como las relaciones, el trabajo, el cuidado personal o el aprendizaje.

06

Acción comprometida

Traducir los valores en objetivos y conductas concretas, manteniendo o ajustando las acciones aunque aparezcan dudas, miedo o incomodidad.

Ejemplo de defusión cognitiva

No es lo mismo decir “soy incapaz” que observar “estoy teniendo el pensamiento de que soy incapaz”. La segunda formulación no niega el pensamiento, pero crea una distancia que permite decidir si resulta útil seguirlo.

Valores y objetivos no son lo mismo

Un objetivo puede ser “llamar a un amigo esta semana” y puede completarse. Un valor, como cuidar las amistades, funciona como una dirección continua que puede expresarse mediante muchas acciones diferentes.

Beneficios de la Terapia de Aceptación y Compromiso

Los resultados dependen del problema, la intervención, los objetivos y las circunstancias personales. Cuando ACT está indicada, puede contribuir a:

  • Mayor flexibilidad para responder ante pensamientos y emociones difíciles.
  • Reducción de la evitación y de conductas condicionadas por el miedo al malestar.
  • Mayor capacidad para observar los pensamientos sin quedar atrapado en ellos.
  • Clarificación de los valores y de las prioridades personales.
  • Desarrollo de acciones coherentes con objetivos significativos.
  • Mejora del funcionamiento cotidiano y del bienestar psicológico.
Mujer pensativa ante la aceptación durante el proceso terapéutico

¿ACT tiene evidencia científica?

ACT cuenta con ensayos clínicos, revisiones sistemáticas y metaanálisis en diferentes problemas psicológicos y de salud. La investigación muestra resultados favorables en distintas áreas, entre ellas ansiedad, depresión y dolor crónico.

La calidad y magnitud de la evidencia varían según el problema, la población y el formato. ACT no debe presentarse como superior para todos los casos ni sustituye una evaluación profesional que determine el tratamiento más adecuado.

¿Qué trastornos o problemas puede tratar ACT?

ACT es un modelo transdiagnóstico: trabaja procesos como evitación, fusión con los pensamientos, desconexión de valores y rigidez conductual que pueden aparecer en problemas diferentes.

Trastornos de ansiedad

Puede trabajar la evitación, el miedo a las sensaciones, la preocupación y la lucha contra la ansiedad en problemas como ansiedad generalizada, ansiedad social, fobias o pánico.

Trastornos depresivos

Ayuda a identificar rumiación, autocrítica, aislamiento y abandono de actividades valiosas, favoreciendo una recuperación gradual de acciones significativas.

Trastornos de la conducta alimentaria

Puede abordar la relación con la vergüenza, la ansiedad, la imagen corporal y otros estados internos asociados a conductas alimentarias problemáticas.

Dolor y problemas de salud crónicos

Busca reducir el dominio que el dolor y la lucha por controlarlo ejercen sobre la vida, aumentando la participación en actividades valiosas dentro de las posibilidades de la persona.

Adicciones

Puede ayudar a observar deseos, impulsos y malestar sin responder automáticamente mediante el consumo o una conducta adictiva.

Trauma y otros problemas emocionales

Puede incorporarse a tratamientos para estrés postraumático, autocrítica, vergüenza o dificultades emocionales cuando existe una indicación clínica adecuada.

ACT no consiste en aguantar cualquier situación

La aceptación se dirige a experiencias internas que no pueden controlarse de manera inmediata, como una emoción o un pensamiento. No implica aceptar abuso, violencia, discriminación o condiciones perjudiciales. En esas situaciones, la acción comprometida puede incluir poner límites, pedir ayuda o abandonar un entorno dañino.

Preguntas frecuentes sobre la terapia ACT

ACT corresponde a Acceptance and Commitment Therapy, traducido al español como Terapia de Aceptación y Compromiso. Habitualmente se pronuncia como la palabra inglesa act, que también remite a actuar.

No. En ACT, aceptar significa abrir espacio a pensamientos, emociones o sensaciones que ya están presentes cuando luchar contra ellas resulta poco útil. La aceptación permite elegir cómo actuar; no obliga a tolerar situaciones dañinas ni impide cambiar aquello que sí puede modificarse.

ACT forma parte de la tradición conductual y comparte herramientas con la terapia cognitivo-conductual. Mientras algunos modelos cognitivos trabajan de forma más directa con el contenido de los pensamientos, ACT pone especial énfasis en su función, el contexto y la relación que la persona mantiene con ellos.

No existe una duración única. Depende del problema, los objetivos, la situación personal y la modalidad de intervención. Puede utilizarse en protocolos breves o en procesos más prolongados, y su duración debe revisarse según la evolución.

Conclusión

La Terapia de Aceptación y Compromiso ayuda a desarrollar una relación más flexible con pensamientos, emociones y sensaciones, incluidas aquellas que resultan difíciles o desagradables.

En lugar de dedicar todos los esfuerzos a eliminar el malestar, ACT combina aceptación, atención al presente, perspectiva, valores y acción comprometida para que la persona pueda avanzar hacia una vida significativa.

Escrito por Raquel Rodríguez Cortés, Psicóloga General Sanitaria.

Referencias bibliográficas +
  • Hayes, S. C., Strosahl, K. D., & Wilson, K. G. (2012). Acceptance and Commitment Therapy: The Process and Practice of Mindful Change (2nd ed.). Guilford Press.
  • Hayes, S. C., Luoma, J. B., Bond, F. W., Masuda, A., & Lillis, J. (2006). Acceptance and Commitment Therapy: Model, processes and outcomes. Behaviour Research and Therapy, 44(1), 1-25. doi.org
  • Gloster, A. T., Walder, N., Levin, M. E., Twohig, M. P., & Karekla, M. (2020). The empirical status of Acceptance and Commitment Therapy: A review of meta-analyses. Journal of Contextual Behavioral Science, 18, 181-192. doi.org