Hipócrates
Hipócrates, padre de la medicina moderna, ya en el siglo V A.C dijo "que el alimento sea tu medicina y que la medicina sea tu alimento", y no le faltaba razón.

Nuestro cuerpo "funciona" bien o mal dependiendo de lo que ingerimos, si comemos demasiadas grasas desarrollaremos colesterol y esto nos puede llevar a problema coronarios. Comer demasiado azúcar puede comprometer la salud de las personas con diabetes. Una alimentación alta en sodio genera hipertensión, pudiendo dañar órganos como los ojos, los riñones, el sistema nervioso o el cardiovascular. Esta relación entre alimentación y salud, no iba a ser menos con la salud mental. No olvidemos que nuestro cerebro es un órgano más de nuestro cuerpo y por tanto también sufre las consecuencias de una mala alimentación.

Estudios recientes han demostrado que una alimentación rica en grasas hidrogenadas, las cuales encontramos en la bollería industrial y en muchos productos precocinados, junto con las grasas saturadas simples presentes en  snacks, embutidos y fritos entre otros, empeora el rendimiento intelectual, viéndose mermadas la memoria, la capacidad oral o la reflexión.


Evidentemente también se produce esta relación de forma inversa, una alimentación correcta nos ayuda a proteger nuestro cuerpo y mente.

Entonces la pregunta es: ¿Podemos hacer algo para mejorar nuestra salud mental a través de la alimentación? La repuesta es si y para muestra un botón:


Alimentos como los cereales integrales, la avena, los garbanzos, las pipas de calabaza, las espinacas, las cacahuetes o el alga espirulina entre otros, son ricos en triptofano. Este es un aminoácido esencial que aumenta las disponibilidad de serotonina. Sin entrar a discutir si es causa o efecto de otros procesos que se producen en la depresión, cuando estamos deprimidos se produce una disminución de la disponibilidad de este neurotrasmisor.

No solo la serotonina está involucrada en procesos depresivos, támbien favorece el sueño, controla el apetito y tiene un efecto tranquilizante, por lo que personas en procesos de ansiedad pueden verse beneficiadas por su consumo.

azafránOtro alimento del que ha quedado demostrado su beneficio es el azafrán y su principio activo, el safranal, el cual ayuda a mejorar los cambios leves o moderados de humor y otros síntomas de la depresión como la irritabilidad o la fatiga. De hecho estudios realizados comparan la capacidad  de este principio activo para modificar el estado de ánimo con los de la fluoxetina, comercialmente llamado Prozac.


Otro gran aliado de nuestra salud psicológica lo encontramos en el chocolate con altas concentraciones de cacao y en los alimentos ricos en fibra, ya que ayudan a reducir el nivel de cortisol en sangre. El cortisol es la "hormona del estrés". El cuerpo la segrega en situaciones estresantes y actúa restableciendo el equilibrio, pero en situaciones de estrés continuo la liberación de esta hormona tiene un efectos perniciosos para la salud. disminuye la función del sistema inmune, incrementa la tensión sanguínea, produce osteoporosis y contrarresta la producción de insulina.


La lista de los alimentos beneficiosos para nuestra salud mental es mucho más larga y completa. No obstante quiero acabar este escrito, apuntando que no solo la alimentación es fundamental a la hora de mantener una mente saludable, hacer ejercicio físico, mantener unas relaciones sociales positivas, cultivar los hobbies y las actividades de ocio, son otras tareas que tienen un factor protector sobre nuestra salud.