Dar el paso de buscar ayuda psicológica no suele ser fortuito; Normalmente tomamos esta decisión cuando una parte de nuestra vida se ha vuelto difícil de gestionar. Algunas personas llegan a terapia en momentos de crisis porque sienten ansiedad, tristeza, tienen conflictos personales o con el entorno. En otras ocasiones la persona llega desde un lugar vital más sereno pero quiere crecer, conocerse mejor o mejorar su bienstar emocional.
Independientemente del motivo, hay algo que se repite en casi todas las personas que consultan por primera vez y es sentir incertidumbre de qué ocurrirá en el espacio terapéutico. Es habitual tener muchas preguntas sobre la terapia, el proceso, el psicólogo, y sobre el papel de uno mismo.
Por eso vamos a reproducir las preguntas más habituales que escuchamos en terapia para que puedas despejar algunas dudas si te surgen.
Preguntas sobre el proceso terapéutico
¿Qué va a pasar en la primera sesión?
La primera sesión es un encuentro inicial para conocerte y comprender tu motivo de consulta.
El psicólogo te hará preguntas abiertas para entender:
- Qué te preocupa.
- Cómo te afecta.
- Desde cuándo ocurre y cómo has intentado solucionarlo.
- Qué esperas trabajar en terapia y cúales son tus objetivos.
Esta sesión marca la dirección del proceso de terapia, pero no exige tener resultados. No es necesario que lo tengas todo claro ni que tengas todos los datos. Esta primera sesión tiene otro objetivo y es empezar a construir un espacio seguro y de confianza donde puedas expresarte con libertad.
Además conocer toda esta información nos permite deseñar una terapia personalizada para ti y tu situación, que iremos implementando a través de las sesiones.
¿Debería prepararme de alguna manera?
No necesitas preparar nada específico aunque, si te ayuda, puedes anotar lo que te gustaría comentar, pero no es obligatorio.
La única “preparación” real es permitirte llegar tal y como estás: con dudas, nervios, confusión o claridad. Todo es válido.
¿Tengo que contar toda mi vida en la primera consulta?
No. La información se va explorando paso a paso y en la medida en que para ti sea cómodo. Además es imposible conocer toda la complejidad de una persona en la primera sesión.
¿Qué puedes esperar durante el proceso de terapia?
El proceso terapéutico suele desarrollarse en varias fases:
Fase 1: Comprender lo que te ocurre
En esta fase, que normalmente se produce en las primeras sesiones, Identificamos patrones, emociones, pensamientos y experiencias que influyen en tu bienestar.
Comprender tus patrones no es culparte sino entender como te condicionan en tu día a día. Por ejemplo patrones en los que siempre priorizas a los demás, sentir culpa por descansar, tener expectativas muy altas o evitar el conflicto por miedo a perder el afecto.
Fase 2: Trabajar sobre ello: Herramientas y cambios
En esta fase nos concentramos en aprender herramientas prácticas basadas en evidencia para regular emociones, cambiar patrones dañinos, mejorar la autoestima, gestionar la ansiedad, establecer límites, etc. Aqui usamos diferentes corrientes terapéuticas como:
- Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)
- Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT)
- Autocompasión y regulación emocional
- Entrenamiento en habilidades (asertividad, límites, etc.)
Ejemplos de trabajo en sesión:
- Identificar pensamientos automáticos.
- Aprender a hablarte con más amabilidad.
- Poner límites sin sentir culpa.
- Reducir el perfeccionismo o la autoexigencia.
En terapia no solo “entiendes”; aprendes a actuar diferente.
Fase 3: Consolidar los cambios
Cuando sientes estabilidad y tienes herramientas para sostenerla, comienza el cierre del proceso.
En esta fase trabajamos para:
- Prevenir recaídas.
- Reforzar tus avances.
- Revisar tu evolución.
¿Te planteas ir a terapia pero no sabes qué va a pasar en la primera sesión?
Es normal sentir dudas antes de dar el paso
¿Cuánto dura el proceso de terapia?
La duración depende de la situación específica de cada persona, sus objetivos, el tipo de dificultad y el ritmo de avance, y todas estas circunstancias hace que haya procesos breves y otros más profundos cuya duración es mayor. Más allá de esto, lo importante es que el psicólogo irá revisando contigo cómo te sientes y si los objetivos se están cumpliendo.
¿Cada cuánto se realizan las sesiones?
Lo habitual es una sesión por semana, especialmente al inicio.
Cuando ya tienes más herramientas y estabilidad, puede espaciarse a una sesión cada dos semanas.
La frecuencia se adapta a tus necesidades y a la evolución del proceso.
¿Y si no sé expresar lo que siento?
No pasa nada. Hay personas que llegan con un gran malestar emocional y otras que han pasado tanto tiempo reprimiendo o sosteniendo lo que sienten que ya no encuentran palabras. Los psicólogos están preparados para acompañarte en ese momento y cuentan con herramientas que te ayudarán a ordenar tus ideas, poner palabras a lo que sientes y encontrar, poco a poco, el punto de partida del proceso.
¿Qué pasa si lloro o me bloqueo durante la sesión?
Llorar, emocionarte o quedarte en silencio también es parte de la terapia. Significa que estás conectando con algo importante.
Tu psicólogo o psicóloga está preparada para acompañarte en estos momentos sin juzgarte ni presionarte. Además tu terapia es un lugar seguro donde puedes sentirte libre para expresar las emociones de la forma que necesites.
¿Tengo que hablar de temas que no quiero?
No. El psicólogo nunca te obligará a hablar de algo para lo que no estás preparado, en la terapia se respeta tu ritmo. Si surge un tema delicado, lo abordaremos cuando te sientas seguro o segura, con respeto y con el apoyo adecuado. La terapia es un espacio de cuidado, no de imposición.
Preguntas sobre el psicólogo y su papel
¿Mi psicólogo me va a decir qué tengo que hacer?
No. El papel de un psicólogo no es dar órdenes ni decirte cómo vivir tu vida ni la terapia no es una lista de instrucciones, es un proceso de autodescubrimiento.
El psicólogo:
- Te acompaña.
- Te ayuda a comprenderte y entender tus procesos.
- Te ofrece herramientas basadas en evidencia que te permitan gestionar tus dificultades de manera más eficaz.
- Te guía para que tomes decisiones más alineadas contigo, pero las decisiones siempre son tuyas.
¿Me juzgará por lo que cuente?
No. El psicólogo crea un espacio seguro y libre de juicio. Puedes hablar de lo que sientas, pienses o temas sin miedo a ser evaluado.
¿Qué pasa si no me siento cómodo con la persona que me atiende?
Puedes decirlo sin problema. Si pasadas algunas sesiones no sientes comodidad, puedes comentarlo y realizamos un cambio de profesional.
En Psicoglobal, este tipo de comunicación se considera madura y responsable, no una falta de respeto.
¿Mi psicólogo ha pasado por algo parecido a mí?
Tal vez sí o tal vez no. Lo importante no es que haya vivido lo mismo, sino que tenga las herramientas y domine las estrategias que son necesarias para acompañarte profesionalmente.
La terapia no debe basarse en experiencias propias del psicólogo, sino en:
- Evidencia científica.
- Escucha activa.
- Comprensión.
- Habilidades profesionales.
¿Cómo sé si un psicólogo es profesional y está cualificado?
Un psicólogo cualificado:
- Tiene formación universitaria reglada en Psicología.
- Está habilitado para ejercer como psicólogo sanitario.
- Continúa formándose de manera continua.
- Trabaja con enfoques basados en evidencia (TCC, ACT, compasión, etc.).
- Respeta el código deontológico y la confidencialidad.
- Nunca hace promesas mágicas.
Si tienes dudas, puedes pedir información sobre su formación y experiencia. Un profesional no tendrá problema en explicártela.

Preguntas sobre expectativas y avances
¿Cuándo empezaré a notar cambios?
Depende de cada persona, del problema, del momento vital y del ritmo emocional. Algunas personas sienten alivio rápido; otras necesitan más tiempo. Es importante resaltar que la terapia es un proceso gradual, no un cambio inmediato.
Señales tempranas de cambio suelen ser:
- Entiendes mejor lo que te pasa.
- Identificas mejor tus patrones.
- Identificas más claramente cada una de tus emociones.
- Reaccionas diferente ante situaciones difíciles.
¿Es normal sentirme peor antes de mejorar?
Sí, puede ocurrir en algunos casos. Al abrir temas dolorosos o conectar con emociones que llevabas tiempo evitando, aparece una sensación temporal de incomodidad. Esto no significa que la terapia no funcione, de hecho, suele ser una señal de que estás profundizando en cuestiones importantes.
¿Y si después de varias sesiones siento que no avanzo?
Es normal tener esta sensación en algún momento. Como decíamos antes la terapia es un proceso gradual en el que el cambio emocional no es lineal, podemos tener avances, pausas y momentos de estancamiento.
Si te sientes así, puedes comentarlo en sesión y el psicólogo revisará contigo:
- Los objetivos de terapia.
- Tus necesidades actuales.
- Las herramientas trabajadas.
- Los obstáculos presentes.
¿Es normal que a veces salga confuso o removido?
Sí, esto puede ocurrir en algunas sesiones en las que se tratan temas profundos, dolorosos o que moviliza emociones muy potentes. Esa sensación de “removido” es parte del proceso y, bien acompañada, puede convertirse en hitos de crecimiento.
¿Cómo sé que la terapia está funcionando?
Puedes observar señales como:
- Te entiendes mejor.
- Te juzgas menos.
- Gestionas mejor tus emociones.
- Tomas decisiones más coherentes contigo.
- Cambias patrones que antes te dañaban.
- Te relacionas de forma más saludable.
- Te alineas con tus objetivos y te enfocas para conseguirlos.
A veces los cambios son pequeños pero acumulativos. Otras veces son más visibles. El objetivo es que en cualquier caso, desarrolles los recursos y habilidades que te ayuden a gestionar mejor tu vida.
Preguntas sobre emociones y vulnerabilidad en terapia
¿Y si me da vergüenza contar lo que me pasa?
Sentir vergüenza al empezar terapia es completamente normal. Muchos pacientes temen “mostrar demasiado”, parecer débiles o que lo que cuenten parezca “ridículo” o “exagerado”.
Pero en terapia:
- El psicólogo o psicólga no te va a juzgar.
- No tienes que mostrarte como un ser perfecto.
- No tienes que tenerlo todo claro, ni saber explicar exactamente que te ocurre o porqué quieres hacer terapia.
¿Es normal sentir miedo antes de empezar?
Sí, es muy normal y habitual que sientas miedo o incertidumbre y esto aparece porque:
- Vas a hablar de cosas que has evitado por tiempo y no sabes como te vas a sentir con ello.
- Vas a permitir que alguien te acompañe en algo que en lo que has estado solo emocionalmente .
¿Qué pasa si descubro cosas de mí que no quiero ver?
La terapia puede llevarte a descubrir partes de ti que estaban ocultas, heridas que no habías atendido o patrones que te hacía daño reconocer. Esto puede dar miedo, pero no estás descubriendo nada “nuevo”; solo estás viendo con más claridad lo que ya existía, para poder trabajar con ello.
El trabajo del psicólogo es ayudarte a que ese "descubrimiento" sea gradual y seguro para ti siguiendo tu ritmo .
¿Puedo ir a terapia aunque “no tenga un problema grave”?
Sí, y de hecho mucha gente lo hace ya que la terapia no es solo para crisis o trastornos, si no que también es muy recomendable para alcanzar mayor bienestar. Por ejemplo hay personas que acuden a terapia para mejorar en estos aspectos:
- Mejorar la autoestima.
- Aprender a poner límites, sin sentir culpa.
- Prevenir malestar.
- Conocerse mejor.
- Gestionar emociones o aprender más sobre ellas.
- Mejorar relaciones,
- reconstruirte tras un cambio vital.
Como ves no existe un umbral de “suficiente gravedad” para merecer apoyo psicológico. Puedes ir a terapia simplemente porque quieres vivir con mayor bienestar.
¿Y si lo que me pasa no tiene solución?
- Muchas personas llegan a terapia con esta idea, especialmente después de años de malestar, sin embargo la experiencia clínica demuestra que siempre hay margen de mejora. Se pueden trabajar muchas cosas en terapia que te van a ayudar a sentirte mejor y a que gestiones mejor aquellas cosas que te llevan a empezar un proceso terapéutico, por ejemplo:
- Cambiar patrones de conducta.
- Regular emociones.
- Reinterpretar experiencias.
- Tomar decisiones más saludables.
- Aprender a vivir con más serenidad.
Preguntas sobre confidencialidad y seguridad en terapia
¿Lo que digo en sesión es completamente confidencial?
Sí. Todo lo que compartes en terapia está protegido por el secreto profesional, un compromiso ético y legal que obliga al psicólogo a mantener total discreción sobre lo que dices en sesión.
Esto significa todo lo que pasa en la sesión es confidencial:
- Lo que dices durante tus sesiones.
- Tus emociones, tanto las que sientes en el momento de la sesión como las que has experimientado fuera de ella.
- Tus historias personales, tu historia clínica y tus datos personales.
- Tus dificultades, tus motivos de consulta y tus objetivos terapéuticos
¿El psicólogo puede contarle algo a alguien de mi entorno?
No. El psicólogo no puede hablar con tu familia, pareja, amigos, trabajo ni ninguna otra persona sobre lo que ocurre en sesión sin tu autorización directa. La única excepción se da cuando existe un riesgo grave e inmediato para tu vida o la de otras personas, pero incluso en esas situaciones, el psicólogo siempre intentará hablarlo contigo antes.
¿Qué pasa si hablo de temas muy íntimos o delicados?
Puedes hacerlo con total confianza. Nuestro equipo de psicólogos están formados para acompañar conversaciones profundas y delicadas sobre diferentes temas como:
- Trauma.
- Sexualidad.
- Violencia.
- Emociones intensas.
- Pensamientos difíciles.
- Experiencias dolorosas.
Preguntas sobre el precio y la duración
¿Cuánto cuesta una sesión de terapia?
El precio de una sesión de terapia refleja no solo el tiempo dentro de la consulta, sino también el trabajo profesional que hay detrás. En él se incluye:
- La formación y especialización del psicólogo.
- La preparación personalizada de cada sesión.
- La elaboración de materiales y herramientas de apoyo adaptados a tu proceso.
En Psicoglobal mantenemos una política de transparencia total, por lo que puedes consultar nuestros precios.
Además, la primera sesión tiene un 50% de descuento, para que puedas conocer cómo trabajamos y experimentar nuestra terapia online sin compromiso.
¿Puedo espaciar las sesiones si me resulta más cómodo?
Sí, por supuesto. La terapia debe adaptarse a tu vida, no al revés. Nuestro objetivo es que el proceso sea accesible, sostenible y que puedas integrarlo en tu ritmo cotidiano sin sentir presión.
Si en algún momento sientes que la frecuencia actual te resulta difícil de mantener, puedes comentarlo con tu psicólogo para reorganizar la terapia, para encontrar la mejor solución:
- Espaciar las sesiones.
- Ajustar la frecuencia según tu evolución y necesidades.
Preguntas sobre terapia online
¿La terapia online funciona igual que la presencial?
Sí. La evidencia científica muestra que la terapia online es tan efectiva como la presencial. La clave está en el vínculo terapéutico, no en la distancia física.
¿Me sentiré igual de acompañado hablando por videollamada?
Sí, de hecho muchas personas descubren que con la terapia online:
- Se sienten más cómodas en su entorno.
- Pueden hablar con más intimidad.
- Se concentran mejor.
- gestionan menos nervios.
¿Qué necesito para que la sesión online sea efectiva?
Solo necesitas:
- Un lugar tranquilo.
- Buena conexión a internet.
- Un dispositivo con cámara.
- Auriculares (opcional, pero mejora la privacidad).
¿La confidencialidad se mantiene en terapia online?
Sí. La confidencialidad se respeta exactamente igual.
Tu información está protegida por el mismo secreto profesional que en una consulta presencial.
Preguntas sobre el final del proceso
¿Cómo sé cuándo es momento de terminar la terapia?
Generalmente la finalización de la terapia se realiza de forma consensuada con el psicólogo cuando:
- Alcanzas tus objetivos.
- Te sientes estable.
- Cuentas con herramientas emocionales sólidas.
- Puedes manejar tus retos con autonomía.
¿Puede haber sesiones de seguimiento después del alta?
Sí, por supuesto. Muchas personas vuelven en momentos puntuales para revisar herramientas, aclarar dudas o afrontar nuevas etapas vitales. También hay personas que realizan sesiones de seguimiento de forma periódica porque les ayuda a afianzar lo que han aprendido e integrado en la terapia. De esta forma la terapia se convierte en un espacio de autocuidado en el que profundizar, aprender o expresar.
Como ves la terapia no es un camino que se cierra, es un espacio disponible siempre que lo necesites y que puedes orientar de la manera que mejor se adapte a ti y a tu momento.
Aprende a entenderte, regular tus emociones y cambiar patrones que te dañan
La terapia te da herramientas y estrategias para gestionar tu vida

