El sexo para muchas personas es sinónimo de placer, goce y satisfacción pero para otras, puede convertirse en un verdadero quebradero de cabeza, haciendo del sexo una actividad displacentera y frustrante que les genera mucha ansiedad lo que les lleva a desarrollar diversos temores respecto al sexo y en último caso disfunciones sexuales.

 

Casi todas las personas conciben el sexo como una actividad placentera y satisfactoria, sabemos además, que de cara a la salud tanto física como psíquica el sexo tiene unos beneficios incuestionables, que pasan por fortalecer los músculos pélvicos, nos mantiene en forma y en especial a nuestro corazón, ayuda a mejorar las defensas naturales del organismo, combate el estrés y la ansiedad, mejora estados de humor, es un analgésico natural y ayuda a mejorar la autoestima entre otras cosas.

 

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Ahora bien, no todas las personas tienen el mismo concepto del sexo, para algunas se ha convertido en un caballo de batalla con el que tienen que lidiar en cada relación sexual, es decir, padecen ansiedad sexual.

La ansiedad sexual es entendida como una preocupación excesiva entorno a las relaciones sexuales, que lleva a la persona a centrar su atención en éstas en vez de en el disfrute de dichas relaciones. Esto genera miedo ante las relaciones sexuales que generalmente desemboca en una disfunción sexual haciendo que la ansiedad aumente en próximas relaciones.

Esto crea un circulo de ansiedad y disfunción que impide a la persona tener una vida sexual plena y satisfactoria.

 

Causas de la ansiedad sexual.

Las causas que pueden llevar a una persona a desarrollar ansiedad ante las relaciones sexuales son múltiples y de diverso origen. Entre las causas más habituales encontramos:

La preocupación por un posible fracaso sexual: Anticipar un fracaso sexual hace que nos sintamos inseguros y por tanto que la ansiedad se dispare.

La influencia cultural y la educación represiva: Una educación represiva en la que se trata el sexo como un tabú o como algo negativo, genera sentimientos negativos entorno al sexo, que serán manifestados como culpabilidad o vergüenza en las relaciones sexuales.

Prejuicios hacia la sexualidad: Consecuencia de una educación represiva creamos prejuicios sobre el sexo que pueden llevar a percibirlo como algo negativo e inapropiado.

Miedos y falta de información sexual: Estamos en la era de la información y sin embargo todavía circulan mitos e informaciones erróneas a las que se le dan credibilidad respecto al sexo. Lo que crea una distorsión entre lo que “sabemos” del sexo y nuestra realidad sexual lo que hace que nos sintamos inadecuados en las relaciones sexuales

 

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Falta de habilidades sexuales: Nadie nace sabiendo ni en el sexo ni en nada. Por tanto el no saber no significa inequívocamente el no poder aprender. Todos somos capaces de aprender técnicas sexuales  que nos ayuden a mejorar nuestro desempeño sexual.

Factores emocionales (depresión, miedo a perder el control, etc.): Los factores emocionales juegan un pape importante en nuestra manera de enfocar nuestras relaciones sexuales. Sabemos que en la depresión hay una disminución del interés por el sexo, o la ansiedad hace más complicado conseguir la relajación necesaria para mantener una relación sexual.

Inseguridad, problemas de autoestima: La imagen sobre nosotros mismos en el ámbito sexual va a jugar un papel crucial en como vivimos el sexo. Si una persona se ve a sí misma incapaz en la relación sexual es más difícil que se sienta seguro en una relación sexual.

Problemas en la relación de pareja (resentimientos, falta de comunicación, etc.): Los problemas en la relación afectan a todas las áreas de la vida de pareja, y evidentementeal sexo también.

 

Efectos de la ansiedad en las relaciones sexuales.

 

Efectos de la Ansiedad Sexual

A la larga la ansiedad sexual se va a cobrar su precio en forma de disfunción sexual.


Las disfunciones más habituales relacionadas con la ansiedad sexual son:
   

                                                         

DISFUNCIONES SEXUALES
HOMBREMUJER
Disminución del deseo sexual Disminución del deseo sexual.
Problemas de impotencia o de erección. Problemas de excitación.
Eyaculación precoz Dolores durante el acto sexual.



 Claves para controlar la ansiedad sexual.

Habla de forma abierta y sincera con tu pareja sobre tus preocupaciones y tus miedos. Esto te permitirá sentirte apoyado/a y comprendido/a y podrá ayudaros a encontrar una solución conjunta a esta situación.

Infórmate de como funciona tu cuerpo y el cuerpo de tu pareja, conoce tus reacciones, tus gustos, tus tiempos etc. te ayudará a tener un mejor control en la situación.

No asumas que todo lo que ves y oyes sobre el sexo es lo que debería ser y que tu no no entras en esta clasificación ya sea por el tamaño del pene, por tus reacciones corporales, tus fantasías sexuales etc. Somételo a un juicio crítico personal e infórmate a través de fuentes fiables y con credibilidad.

Amplia la intimidad con tu pareja, ya sea a través de masajes, caricias, o ampliando sensaciones para ti y tu pareja, esto te ayudará a no centrarte en el sexo o en la penetración disfrutando de un momento íntimo.

Haz ejercicio para mantenerte en forma, te hará sentirte mejor con tu cuerpo y aumentará tu vitalidad de cara a las relaciones sexuales.

Visualízate manteniendo una relación sexual placentera, sin miedos ni inseguridades, te ayudará a proyectarte de una manera más adecuada y satisfactoria en el sexo.

Busca estímulos que te relajen durante la relación sexual ya sea con una musica relajante, luz tenue etc. Te ayudará a mantener la ansiedad bajo control.

Pide ayuda a un profesional que te ayude a controlar la ansiedad desactivando los temores que la generan y que te ayude a sentirte más cómodamente con la sexualidad.