El día 1 de marzo es el día de la concienciación de la autolesión. Se trata de un día diseñado para ayudar a amigos y a familiares de personas que se autolesionan, a reconocer los signos de la autolesión para que les puedan ayudar de una manera adecuada. En este artículo vamos a ver en qué consiste la autolesión, porqué se produce, en qué trastornos es más habitual. También vamos a ver que señales nos ayudan a reconocer la autolesión y cómo abordar la situación. Por último veremos conductas sustitutivas de la autolesión.

 

  

¿Qué es la autolesión?

Antes de nada, es importante aclarar que, por lo general, las personas que se autolesionan no tienen un fin letal, es decir, su objetivo no es acabar con su vida. Por ello, la autolesión se puede definir como: la provocación deliberada de lesiones en el propio cuerpo sin finalidad suicida. Este fenómeno también puede ser conocido por los siguientes términos: autodaño, flagelación, automutilación o autoviolencia.

Existen diferentes formas de producirse daño a uno mismo. Algunas personas utilizan cuchillos u objetos afilados para producirse cortes, otras personas se queman o se pegan con algún objeto o incluso pueden llegar a morderse o arrancarse el pelo de la cabeza.

El problema radica en que las personas que se producen una lesión asimilan que es una manera de aliviar emociones que les generan malestar y esto se convierte en algo habitual.

Algunas personas también consideran los gastos excesivos, el sexo de riesgo, las drogas, la conducción peligrosa o los atracones alimentarios como formas de autolesión.

Tal y como podemos leer en la investigación realizada por Vega et al. en el año 2018, la prevalencia de las personas que se flagelan ha ido aumentando. El dato es el de que en la actualidad alrededor del 4% de la población se ha realizado, al menos, una autolesión. Según también esta investigación, las autolesiones se producen, sobre todo, en adolescentes y en adultos jóvenes. Es más, en este estudio se menciona que entre el 13 y el 43% de las personas en edad adolescente (dependiendo del país) se han autolesionado por lo menos una vez en la vida. Este dato es bastante alarmante.

Otros estudios muestran que estas conductas están presentes en un 14-15% de la población con trastorno psiquiátrico.

 autolesiones 

OBJETIVO DE LA AUTOLESION

Podemos describir diferentes motivaciones que pueden llevar a una persona a autolesionarse:

  • El objetivo de hacerse daño suele ser el de aliviar un estado emocional. El autodaño les sirve para liberar emociones que no pueden expresar, como es la rabia, la ira, la tristeza, la soledad, el rencor o el dolor emocional. Digamos que las personas que se autolesionan intercambian su sufrimiento emocional por un sufrimiento físico que son más capaces de tolerar.
  • Otro de los motivos es que sea una llamada de atención para recibir apoyo y comprensión del entorno.
  • También se utiliza como el objetivo de castigarse por algo que la persona considera que ha hecho mal, por considerar no ser merecedor de algo o por creer que son malos y que necesitan ser castigados.
  • Para tener sensación de control y es que muchas veces sienten que no tienen control sobre nada de lo que pasa en su vida y el dolor les da percepción de control sobre su propio cuerpo.
  • Otra motivación es para suplir el vacio existencial que experimentan, por lo que la autolesión les hace sentirse vivos.

 

TRASTORNOS EN LOS QUE ES HABITUAL LA AUTOLESION.

La autoviolencia se puede producir en diferentes trastornos mentales. De hecho se estima que el 50% de las autolesiones se dan en el contexto de un trastorno mental. Si hacemos uso de la guía de criterios diagnósticos de la Asociación Americana de Psiquiatría (DSM-5, APA 2013) podemos ver que las autolesiones pueden ser comunes en los siguientes trastornos mentales:

  • Trastorno de la personalidad límite (TLP), donde está presente en un 70% de los pacientes.
  • En la personalidad histriónica donde aparece como un medio en la búsqueda de atención.
  • En procesos de despersonalización, donde la persona no es consciente de lo que está haciendo.
  • En episodios psicóticos, donde son las voces las que inducen las autolesiones.
  • Discapacidad intelectual y autismo.
  • Trastorno de comportamientos repetitivos centrados en el cuerpo
  • Trastornos alimentarios (TCA)
  • Otras investigaciones también los asocian a los siguientes: trastornos por consumo de sustancias, depresión o ansiedad. Es importante destacar que también hay personas que se producen daños y que no cumplen criterios para ser diagnosticado de algún trastorno mental. 

 

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FACTORES DE RIESGO

Ser mujer, tener entre 15 y 25 años y vivir en una institución o centro y ser una persona dependiente del alcohol o las drogas.

Por otro lado el haber sufrido bullying, embarazos no deseados, abuso sexual, problemas ecónomicos, problemas familiares y suicidios o autolesiones de personas cercanas parecen ser factores que están relacionados en la aparición de la conducta.

Y luego están los factores asociados a la persona en si misma y su propia estructura psicológica, por lo que las personas con baja autoestima, con una imagen corporal distorsionada o con sentimientos de rechazo por parte de los otros por ser diferente presentan un riesgo más elevado de autolesión.

 

Cómo reconocer las señales de la autolesión

Es muy importante que amigos y familiares puedan reconocer las señales de la autolesión para que puedan ofrecer, a la persona afectada, la ayuda que necesita. Aun así, se debe mencionar que la búsqueda de señales debería realizarse si hay sospecha de que esto se puede estar produciendo.

A continuación, te proporcionamos algunos consejos:

  • Busca heridas que pueden no tener motivos aparentes. Pueden ser cortes, arañazos, hematomas, mordeduras o incluso cicatrices. Todo ello sin que exista el conocimiento de algún accidente. Las zonas más lesionadas son la parte anterior de los muslos y la cara dorsal de los antebrazos, los cortes son superficiales y suelen ser paralelos separados entre 1 y 2 cm. Las quemaduras se producen con colillas encendidas o frotando la piel repetidamente con una goma de borrar.
  • Vigila si hay manchas en la ropa. Como consecuencia de las lesiones, es común encontrar manchas de sangre en las prendas de vestir, en la ropa interior, en la ropa de cama o en las toallas.
  • Piensa si lleva ropa adecuada para la estación del año. Las personas que se autolesionan suelen llevar manga larga o ropa que cubre la mayoría de su cuerpo, aunque no haga frío.
  • Reflexiona sobre si evita desnudarse delante de otras personas. Con el objetivo de no mostrar al mundo sus lesiones, se suelen negar a ir a la piscina, ir al médico o a cualquier situación que tenga que suponer quitarse la mayoría de la ropa o dejar ciertas partes del cuerpo al descubierto.
  • Repara en su estado psicológico. Estas personas suelen tener baja autoestima, les gusta la soledad, pueden tener cambios de humor sin motivo aparente y suelen ser impulsivas.

Además, es común encontrar objetos afilados con los que se causa los cortes. Pueden ser cristales, cuchillas o elementos similares.

 cuchilla 

 

QUÉ HACER SI UN ALLEGADO SE AUTOLESIONA

Es de vital importancia que los familiares y amigos estén debidamente informados para que puedan afrontar el problema de una manera satisfactoria. El consejo más importante es que leas sobre el tema en fuentes de información fiable. De esta manera estarás informado y sabrás qué hacer ante un episodio de este tipo.

Otros consejos útiles para enfrentar la problemática son: hablar abiertamente del tema con la persona afectada. De hecho hablar sobre lo que le pasa es una forma de expresar o liberar lo que siente de manera diferente a la habitual que son las autolesiones.

Hazle saber a la persona que te importa lo que le pasa y que te importa pase lo que pase.

Apóyale en su tratamiento si lo está recibiendo y si no lo está, comparte ideas con tu ser querido para ver que opciones pueden ser las adecuadas.

Si te sientes superado por la situación busca apoyo y destina parte de tus esfuerzos a cuidarte a ti también.

 

Cómo sustituir la autolesión por otras conductas más saludables

Como hemos visto, las conductas autolesivas se suelen producir por problemas de regulación emocional. En consecuencia, las intervenciones están dirigidas a enseñar a la persona afectada a regular y afrontar sus emociones.

En terapia podrás aprender estrategias de afrontamiento saludables como, por ejemplo: hablar con las personas cercanas sobre los conflictos que se generan en el día a día, aceptar y afrontar las emociones que se van presentando, buscar y realizar actividades placenteras, aprender unos buenos hábitos de sueño, aprender cómo alimentarse de manera adecuada, conectar con otras personas, hacer ejercicio, etc.

Pero en cualquier caso, si el impulso de autolesión es tan grande que no puedes dejar de hacerlo, puedes sustituir esta conducta por otras que te pueden ayudar a liberarte pero sin el coste físico y psicológico que conlleva la autolesión:

  • Puedes pintar con un bolígrafo rojo la piel en lugar de cortarla.
  • Crea una herida con maquillaje.
  • Muerde alimentos fuertes como jengibre, limón o guindilla.
  • Coge hielo con las manos.
  • Da palmadas hasta que piquen las manos
  • Depílate con cera
  • Ponte cremas de frio y calor en aquellas zonas donde te gustaría autolesionarte.

 

autolesion-conducta-sustitutiva  

Conclusiones

Es significativo que, como familiar o amigo entendamos qué son las autolesiones y que podamos intervenir de una manera adecuada. Las autolesiones son cada vez más prevalentes, convirtiéndose en un problema frecuente entre adolescentes y adultos jóvenes. Por eso, se debe concienciar a las personas y darle la atención que merece.

Si te lesionas y no puedes pedir ayuda a un profesional, es sustancial que te apoyes en tu entorno y qué les digas lo que te está pasando para que te puedan ofrecer el apoyo necesario. El objetivo de esto es que te ayuden a que te pongas en contacto con un profesional de la salud mental para iniciar una terapia que te ayude a superarlo.

Además, en el caso de que conozcas a una persona que se autolesiona, es importante que te informes bien para poder ofrecerle la ayuda y el apoyo adecuado.

 

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Bibliografía:

  • American Psychiatric Association (2013). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5ª ed.) (DSM-5). Washington, DC: American Psychiatric Association.
  • Vega, D., Sintes, A., Fernández, M., Puntí, J., Soler, J., Santamarina, P., Soto, À., Lara, A., Méndez, I., Martínez-Giménez., Romero, S., & Pascual, J. (2018). Revisión y actualización de la autolesión no suicida: ¿Quién, cómo y por qué?. Actas Españolas de Psiquiatría, 46(4), 146-55.
  • J. Fleta Zaragozano (2017) Autolesiones en la adolescencia:una conducta emergente Facultad de Ciencias de la Salud. Universidad de Zaragoza [Bol Pediatr Arag Rioj Sor, 2017; 47: 37-45]