Muchas de las consultas que tenemos los psicólogos son en referencia a la dependencia emocional. En este artículo encontrarás los siguientes contenidos:

 

¿Qué es la dependencia emocional?

La dependencia emocional, dependencia afectiva o dependencia relacional es un problema cada vez más frecuente en la sociedad de hoy en día. Se trata de un estado que se suele manifestar en las relaciones con los demás, aunque se presenta más habitualmente en las relaciones de pareja y se caracteriza por un desequilibrio que se crea en la interacción de dos personas. Este desequilibro emocional puede hacer que una de las dos partes se convierta en dependiente de la otra, volviéndose, en muchas ocasiones, una relación destructiva.

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Esta dependencia es cada vez más común. Es considerada por muchos una adicción conductual. Es decir, un tipo de adicción que no está relacionada con el consumo de sustancias; pero como en éstas, la persona pierde el control de una acción y esta acción le provoca dependencia.

En el caso de la dependencia emocional la persona afectada depende de la otra para ser feliz buscando constantemente satisfacer los deseos del otro, aunque esto le suponga tener que dejar sus propios deseos de lado. Es importante destacar que no solo se produce en las relaciones de pareja, también se puede producir entre amigos, padres e hijos, familiares, etc.

¿Cuáles son las características principales de la dependencia emocional?

Estas personas presentan las siguientes características:

  • Piensan que no pueden vivir sin la otra persona: Este pensamiento es algo que se produce en casi todas las personas que padecen esta dependencia. Se trata de un pensamiento patológico e irracional, ya que piensan que se morirán o les pasará algo malo si la otra persona no está con ellas. En consecuencia, hacen todo lo posible para que la otra parte no les deje de lado.
  • Necesidad de agradar: Necesitan agradar a la otra parte y hacen todo lo que al otro le gusta, necesita o quiere. Dejan de lado sus opiniones, sus deseos y sus necesidades para comportarse como la otra persona espera que se comporten y cumplir los deseos del otro.
  • Baja autoestima: En muchas ocasiones se relaciona con la baja autoestima y bajo autoconcepto. La persona afectada piensa que no es digna del otro y hace todo lo posible para mantener contenta y satisfecha a la otra parte.
  • Miedo a la soledad: Las personas dependientes emocionales presentan un miedo irracional a estar solos y hacen todo lo posible para que esto no ocurra.
  • Idealización: Estas personas idealizan a la otra parte y piensan que la otra persona es perfecta y lo hace todo bien, y por tanto piensan que si alguien falla en la relación son ellos mismos.
  • No son capaces de estar sin la otra parte: Piensan que necesitan a la otra parte para todo y necesitan que les de la aprobación para hacer cualquier cosa.
  • Sumisión: Esta dependencia hace que la persona afectada sea sumisa, se subordina y antepone los deseos de los otros a los suyos propios.
  • Necesidad de estar en contacto con la otra persona constantemente: Necesitan hablar, por el medio que sea, con la otra persona para saber que está bien, para saber su opinión acerca de algo y fundamentalmente para asegurarse de que la otra persona sigue vinculada a ella cuando no están juntos.
  • Estilo comunicacional pasivo: No son asertivos. Como hemos visto, anteponen los derechos de los demás a los suyos propios. Priorizan las necesidades del otro por encima de las suyas.

Es importante destacar que en muchas ocasiones la dependencia emocional se relaciona con el maltrato o con la violencia. Se puede sufrir dependencia emocional sin la necesidad de que exista el maltrato. Aun así, se debe tener en cuenta que la dependencia emocional se produce frecuentemente en las relaciones en las que sí esta presente el maltrato. En estás ocasiones el maltrato está orientado a que la persona afectada siga siendo dependiente, se cuestione a si misma pensando que debe esforzarse más para ser mejor pareja, pensando que debe hacer más cosas para satisfacer a la pareja.

En este proceso en el que asume la responsabilidad total de éxito de la relación, justifica el comportamiento del otro, idealizándolo y minimizando el impacto del propio maltrato.

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¿Qué consecuencias tiene la dependencia emocional?

Las consecuencias pueden ser diversas:

  • Ansiedad: El pensamiento de no poder vivir sin el otro o el miedo al abandono hace que estén en un estado constante de ansiedad producida por el miedo a que esto ocurra. Además, cuando intentan contactar con la otra parte y esta no contesta, también se pueden producir estados ansiosos.
  • Depresión: Si la otra parte no le corresponde como ellos esperan, puede producirse depresión porque se empiezan a desvalorizar y a pensar que están haciendo algo mal o que no son dignos de la otra persona.
  • Pensamientos obsesivos: Se obsesionan con la otra parte y pueden tener pensamientos obsesivos sobre la otra persona, planes futuros, las cosas que hace, etc.
  • Problemas de sueño: Todo lo anterior puede hacer que tengan problemas para iniciar y/o mantener el sueño.
  • Conflictos con familiares o amigos: Las personas más cercanas suelen intentar hacerle ver a las personas afectadas que tienen un problema y que necesitan ponerle solución. Aun así, los afectados no lo admiten y pueden llegar a producirse enfados y conflictos importantes.

 

¿Cómo gestionar la dependencia emocional?

Deja de idealizar a la otra persona. Todos cometemos errores. La otra persona no es perfecta, la perfección no existe y debes tenerlo en cuenta.

Trabaja la asertividad. La dependencia emocional está relacionada con un estilo pasivo donde dejamos de lado nuestros derechos para satisfacer los de la otra persona. Por ello, te recomendamos que trabajes la asertividad mediante técnicas como “banco de niebla” o “disco rayado”.

Dedícate tiempo a ti mismo. Está bien hacer cosas por los demás siempre y cuando sepas donde está el límite. Quiérete y respeta tus deseos y necesidades que también son importantes, dedícate tiempo y energías para alcanzarlos.

Trabaja la culpabilidad. No te tienes que sentir culpable si la otra parte no está satisfecha con lo que tú haces. Cada persona es diferente, y siempre y cuando seas asertiva, no tienes que tener sentimientos de culpa por no hacer algo o por no ceder al chantaje de alguien.

Trabaja la ansiedad. La ansiedad se puede disminuir con técnicas como la relajación progresiva de Jacobson, respiraciones, etc.

Entender que podemos vivir sin la otra parte. Quizás lo más importante es que entiendas que si se produce una ruptura, puedes gestionarlo a pesar de tener que pasar por el duelo asociado a la pérdida.

Trabaja la autoestima. Piensa que eres una persona igual de válida que las demás, quiérete, piensa en tus logros, decide por ti misma, etc.

Pide ayuda. Si la dependencia emocional que sufres es elevada y crees que no puedes hacerle frente, pide ayuda a un profesional con el objetivo de que te guie durante el camino.

Cuestionario de dependencia emocional

Si quieres saber si podrías padeces dependencia emocional, te recomendamos que realices el siguiente cuestionario: 

IR AL CUESTIONARIO DE DEPENDENCIA EMOCIONAL

 

Referencias Bibliográficas

  • Lemos, M., y Londoño, N. H. (2006). Construcción y validación del cuestionario de dependencia emocional. Acta colombiana de psicología, 9(2), 127-140.
  • Rodríguez, L. I. (2011). Siempre estamos conectados: así sé que me Quiere mucho”. Comunicaciones en familias transnacionales a través de internet. Revista latinoamericana de estudios de familia, 3, 50-64.

 

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